Mensaje recibido por Pierre2 el 11 de julio 1973: Escucha Israel

La mano del Señor vino sobre mí para anunciar
A Israel el siguiente…

¡Escucha, Israel!
¡Hijo de Jacob, oye!
Escucha Israel la palabra de Yahveh Sabaot:
De las cuatro esquinas del mundo quieres reagruparse,
A través de navegar sobre el sangre que tú haces correr.
Escucha ahora lo que tengo que decirte, antes del final, antes de tu final;
Una última palabra
Una palabra de amor
A pesar de la ira justa que te dedico.
Escúchame entonces donde tú seas, quien que tú seas.
Tú has golpeado y yo te he castigado.
Has sacudido el yugo, el yugo ligero,
¡Y te he azotado!
En contra de mi Cristo tú te has levantado,
Entonces Yo en contra de ti me he levantado.
Escucha sin irritarte de escuchar la verdad:
Vano es tu culto; no me es dirigido.
¡No le recibe! Palabra de Yahveh!
La sangre del justo Tú la has derramado;
La sangre de Abel y de los profetas y de Jesús.
Escucha Israel ahora escucha, si tienes orejas
No seas una vaca terca,
No seas más como las vacas de Basham
No hagas la Bestia
Porque la Bestia, dice el Apocalipsis,
Va a su ruina, incluso si ella remonta del Abismo.
Escucha, te lo ruego, por una vez, esta es la última:
Al pie de la pared tú has gritado,
Al pie de la pared tú has llorado,
Al pie de esta sola pared tú has que gesticulado
Tú has sonado la trompeta y golpeado del pie,
Tú te has retorcido,
Tú te has golpeado el pecho,
Abrazarte frente y brazos,
¡Israel, no te escucho!
Es al pie de la Cruz que tú debes presentarse
Es al pie de la cruz que tú debes purificarse.
En el muro de las lamentaciones, si tu insistes, puedes ir…
Pero escucha Israel:
Es al pie de la cruz que tú debes lamentarse,
Si quieres pretender ser, por mí, escuchada,
Entonces escucha Israel:
Es cuando tú vas a escucharme que te escucharé,
¡Porque tu ruina está cerca!
¡Ha! ¡Ha! ¿Tú ríes?
¿”Yo estoy sentada reina”, dices-tu?
Pero aquí, en un solo día, las desgracias van a abatirse sobre ti.
Escucha, Israel, tu único muro desaparecerá,
Y entonces, ¿dónde gemirás? ¿Dónde te lamentarás?
¡Tú templo; no le tendrás!
Palabra de Yahveh Sabaot.
Todavía te hablo una vez, una última vez también
Antes del final, antes de tu final, definitiva esta vez.
Reconoce mi Cristo… de lo contrario…
Él te había advertido; tú has desobedecido
Entonces ha venido la desgracia sobre ti, como él te había dicho.
En 70, tu templo, es mí que le he destruido,
Es que tú has querido, tu, sí tú has querido
Destruir mi Templo, mi bien Amado,
Miqueas Hijo, Jesucristo, la niña de mis ojos, sí, el Mesías,
¡En quien mi alma, constantemente se alegra!
Escucha Israel, escucha,
Los días pasan y no vuelven.
Tu compras el oro, el oro de la tierra y tú haces bien…
Entonces escucha Israel:
Compra el oro, el oro de la sabiduría, dela Sabiduría Divina,
Si bien todavía hay tiempo.
Y si tú quieres, yo derramaré sobre ti su sangre divina
Sí sobre ti y sobre tus hijos,
Para tu salvación, no para tu condena.
Israel, en tu gran poder, en tus días de fuerza,
Busca a seguir mis pasos para que debilitado,
La debilidad no te confunda.
Escucha Israel, tú muy poderoso
Lo que te dice el Todopoderoso,
De lo contrario serás destruido totalmente.
O Israel, Israel cuantas veces, pero cuantas veces
He querido mimarte y tú no le deseas.
Israel, para una vez, para esta última vez,
Escucha la palabra de Shaddai
Escucha la palabra de Yahveh
Escucha entonces ahora el Verbo todopoderoso…