El Corán

Preguntas sobre el Corán

Un corresponsal nos hace las preguntas siguientes:

A) ¿Cuál es vuestra explicación del versículo que dice que Issa (Jesús) profetizó que vendría después de él un profeta llamado Ahmad (Corán 61, La Fila,6)?

B) ¿Qué pensáis de la discusión narrada” del profeta Mohammed, quien dijo que “el Mesías, a su regreso, romperá la cruz y matará al cerdo”? Así que si el rompe la cruz, creen en la Redención no vale nada!

C) ¿Por qué negáis la peregrinación? ¿Creéis que es Abraham quien construyó la Kaaba sagrada? ¿Y creéis que Mohammed viene del linaje de Ismael, hijo de Abraham?

A) Este profeta anunciado por Issa (Jesús) indica no sólo el profeta Mohammed, sino también el Mahdi anunciado por Mohammed, este Mahdi que debe denunciar el Anticristo (Al Masih al Dajjal). El Dajjal ya ha sido denunciado por el hombre que recibió de Dios la gran misión de revelar la identidad de la Bestia del Apocalipsis (“Wahsh Sifr al Ro’ya”: Israel) con el apoyo de una segunda bestia: EE.UU”. Leer el texto “Al Masih al Dajjal fil Islam” (“El Anticristo en el Islam”). Allahou Akbar!

B) En primer lugar, esta discusión narrada es veraz!
En segundo lugar, el hecho de romper la cruz en el regreso del Mesías, significa que no será crucificado por segunda vez, pero romperá a los que le han crucificado.
Es por eso que la creencia de la Redención es Eterna!

C) No somos ni gente de la Biblia ni de gente del Corán!
Somos del Espíritu de la Biblia y del Espíritu del Corán y de su intención, y de los a quien Dios ha dado sabiduría.
Así que por favor enviad vuestras preguntas a vuestras personas
Todas nuestras respuestas se encuentran en el sitio…. www.pierre2.net

El velo en el Islam

Aquí están los versículos principales en el Corán sobre el velo:

Corán XXIV; La luz, 30-31: “Y di a las creyentes que bajen la vista con recato, que sean castas y no muestren más adornos que los que están a la vista, que cubran su descote con el velo y no exhiban sus adornos sino a sus esposos..”

Corán XXXIII; La coalición, 53, 55,59: “Cuando les pidáis un objeto hacedlo desde detrás de una cortina. Es más puro para vosotros y para ellas…. No pecan si se trata de sus padres, sus hijos, sus hermanos etc… ¡Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes que se cubran con el manto. Es lo mejor para que se las distinga y no sean molestadas…”

Corán XXXIII; La coalición, 32-33: “¡Mujeres del Profeta!…. ¡Quedaos en vuestras casas! ¡No se exhiban con sus adornos como las antiguas paganas..!”

En ninguna parte está escrito que la mujer debe ser cabeza velada. Como este artículo lo explica bien, las mujeres que, antes de Mahoma, fueron rechazadas por sus maridos, no tenían ingresos y se convirtieron en esclavas. Caminaron por las calles con pechos abiertos como las mujeres de algunas tribus africanas hoy. Era la señal de que eran esclavas y podían darse a cualquiera. Entonces, Mohammed las libera diciendo: Poned un velo sobre su pecho. No estéis esclavas ahora. Estéis mujeres libres.
El velo en Islam: Lo que dice el Corán (por el Dr. Mahmoud)

Un lector respondió al texto escrito por encima y nos pide:

He visto en su sitio alguno de sus comentarios sobre el Islam, es muy interesante, en particular sobre el velo islámico. Pero quiero señalar que hay hadiths que dicen que la mujer no debe mostrar que su cara y sus manos después de la pubertad, ¿qué pensáis?

El mensaje del profeta Mahoma hablando en el Corán del velo (palabra mal traducida en francés y que significa de acuerdo a los versículos cortina, velo espiritual, velo de distancia geográfica, abrigo o ropa suelta) es doble:

El libera a las mujeres rechazadas por sus esposos y / o que se convierten en esclavas que caminaron por las calles topless para atraer la atención. Mohammed las libero diciendo “cubrid su pecho, no estéis más esclavos ahora”. El les restaura su dignidad. Es entonces un mensaje de liberación (ver los versículos en el sitio FAQ4.4 y el artículo adjunto).

Él llama a los hombres y las mujeres a ser decentes en sus ropas y especialmente a tomar la “ropa de la piedad”. Mohammed dijo: “¡Hijos de Adán! Hemos hecho bajar para vosotros una vestidura para cubrir vuestra desnudez y los adornos. Pero la vestidura del temor de Dios, ésa es mejor. Ése es uno de los signos de Dios” (Corán VII; Los Lugares Elevados,26).

Por este último versículo inspirado, Mohammed nos da la intención profunda de Dios cuando habla en otras partes del abrigo, de la ropa amplia, etc..

En los Libros Sagrados nunca debemos adjuntarnos a la letra. Debemos llegar al significado espiritual del texto y la intención de Dios en la luz de la totalidad de la inspiración bíblica coránica.
El hadith que pide a las mujeres de cubrir totalmente el cuerpo excepto las manos y la cara también debe ser entendido igualmente en este significado espiritual: Ser decente y sobre todo tomar “el abrigo de la piedad”.
Además hay un hadith (Sahih El Boukhari) que menciona que las mujeres se preparaban para la oración lavando se en la misma piscina que los hombres en la época del Profeta Mohammed y de Califa Abu Baker y en algún tiempo en la época de Omar Bin Al Khattab y por lo tanto la cara, el pelo y los brazos son descubiertos al momento del lavado.
Con el hecho de quedar al nivel de la letra, haría contradicción entre los dos hadiths mencionados.

Todas las interpretaciones a la letra son a rechazar porque

“Pues la letra mata más el Espíritu da vida” (2 Corintios 3,6)

“Hay entre los hombres quien lo adoran a la letra… gira en redondo, perdiendo así la vida de acá y la otra: es una pérdida irreparable.” (Corán XXII; La Peregrinación, 11)

Como siempre, Jesús y Mohammed están de acuerdo.

En resumen, el velo es el del corazón. Las ropas religiosas son ellas del espíritu. Es el corazón y los pensamientos que deben ser purificados. Es por eso que Mohammed habla a los hombres y a las mujeres también diciendo:

“Di a los creyentes que bajen la vista con recato y que sean castos. Es más correcto. Dios está bien informado de lo que hacen. Y di a las creyentes que bajen la vista con recato, que sean castas y no muestren más adorno que los que están a la vista, que cubran su escote con el velo (significa ropa amplia)…” (Corán XXIV; La Luz,30-31)

El hombre y la mujer son llamados a la castidad y la pureza de corazón.

Este es el significado espiritual de los textos sobre el velo. Lo que se ha dicho en el texto en nuestro sitio “Mirada de Fe sobre el Corán”, capítulo 3.2; “La búsqueda del significado espiritual del texto”, se aplica igualmente a la circuncisión, al ayuno, a los sacrificios, a la peregrinación que al velo. Estos son símbolos “alegóricos” que evocan realidades espirituales (ver Corán III; La Familia de Imran,7). Releer y profundizar bien en este texto.

Nosotros decimos a nuestras hermanas musulmanas que llevan el velo con un gran amor lo que St. Pablo dijo a los Gálatas acerca de la ley de Moisés (todas las prescripciones a seguir):

“Es para que quedáis libros que Mohammed vos ha liberado”

Paul dijo:

“Para ser libres nos libertó Cristo. Manteneos, pues, firmes y no os dejéis oprimir nuevamente bajo el yugo de la esclavitud. Soy yo, Pablo, quien os lo dice: Si os dejáis circuncidar, Cristo no os aprovechará nada. De nuevo declaro a todo hombre que se circuncida que queda obligado a practicar toda la ley. Habéis roto con Cristo todos cuantos buscáis la justicia en la ley. Oseas habéis apartado de la gracia. Pues a nosotros nos mueve el Espíritu a aguardar por la fe los bienes esperados por la justicia. Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión tienen valor, sino solamente la fe que actúa por la caridad.” (Gálatas 5,1-6)

Este texto se aplica igualmente al velo y a todas las prescripciones religiosas estrechas.

El velo e la purificación interior

A modo de profundizar en el tema del velo (ver FAQ 4.3), aquí están algunos versículos bíblicos coránicos que apoyan la interpretación espiritual del velo y de todos otras prescripciones religiosas. Para entender este texto bien, es recomendable de leer y de profundizar antes los textos en el sitio “Mirada de Fe sobre el Corán”, “La Llave del Apocalipsis” y “Culto e lugar de culto”:

Purificar el interior

Por el versículo siguiente, Mohammed nos enseña que el esfuerzo de purificación debe ser interior:

Corán II; La Vaca, 284: “…Lo mismo si manifestáis lo que tenéis en vosotros o que si lo ocultáis, Dios os pedirá cuenta de ello. Perdona a quien Él quiere y castiga a quien Él quiere. Dios es omnipotente.”

Entonces, es el interior lo que cuenta. Es en lo que está dentro de nosotros que seremos juzgados.

Y Jesús había dicho a los fariseos en el mismo significado:

Mateo 23,25-26: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro están llenos de rapiña e intemperancia! ¡Fariseo ciego, purifica primero por dentro la copa, para que también por fuera quede pura!”

Es por el interior que estamos purificados… El exterior es secundario. Jesús insistió sobre este punto diciendo:

Mateo 15,10-20: “Oíd y entended. No es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre… En cambio lo que sale de la boca viene de dentro del corazón. Porque del corazón salen las intenciones malas…adulterios, fornicaciones… Eso es lo que contamina al hombre; que el comer sin lavarse las manos no contamina al hombre.”

Estas son las palabras claras e liberadoras de “La Palabra que procede de Él” (Corán III; Familia de Imran,45)

Para llegar a la purificación del corazón, las personas no deben llevar un velo o ropas exteriores particulares, pero deben abrirse a la gracia de Dios. Mohammed dijo:

Corán XXIV; La Luz, 21: “¡Creyentes! ¡No sigáis las pisadas del Demonio! A quien sigue las pisadas del Demonio, éste le ordena lo deshonesto y lo reprobable. Si no fuera por el favor de Dios y Su misericordia para con vosotros, ninguno de vosotros sería puro jamás. Pero Dios purifica aquien Él quiere. Dios todo lo oye, todo lo sabe.”

Es a través la colaboración con la gracia que lleguemos al estado de pureza. Todo es misericordia.

Es en este significado que Mohammed nos pide de llevar la “ropa de la piedad” (Corán VII; Al’ Araf, 26). Esta es la única ropa que es agradable a Dios. Y Mohammed nos explica lo que la piedad es. Es una dimensión espiritual, interior, no de movimientos, de gestos o de ropas exteriores:

Corán II; La Vaca, 177: “La piedad no estriba en que volváis vuestro rostro hacia el Oriente o hacia el Occidente, sino en creer en Dios y en el último Día, en los ángeles, en la Escritura y en los profetas, per amar a Dios dar de la hacienda, a los parientes, huérfanos, necesitados, viajero, mendigos y esclavos, en ser piadoso, en cumplir con los compromisos contraídos, en ser pacientes en el infortunio, en la aflicción y en tiempo de peligro. ¡Ésos son los hombres sinceros, ésos los temerosos de Dios!”

Entonces, la piedad es hacer bien por amor de Dios.

Esta es la ropa que debemos llevar para obtener la Bendición de nuestro Padre. El Apocalipsis subraya este hecho diciendo sobre las ropas blancas de lino de los vencedores en la gran prueba: “El lino son las buenas acciones de los santos”. (Apocalipsis 19,8)

No hay restricciones en la religión

El versículo siguiente del profeta Mohammed es un versículo clave, ya que cancela todas las prescripciones de la Ley que, al nivel del Espíritu, están restricciones innecesarias:

Corán II; La Vaca, 255-256: “…Su Trono se extiende sobre los cielos y sobre la tierra y su conservación no le resulta onerosa. Él es el Altísimo, el Grandioso. No cabe restricción en religión. La buena dirección se distingue claramente del descarrío.”

Y sobre el ayuno Mohammed insiste:

“Dios quiere hacéroslo fácil y no difícil” (Corán II; La Vaca, 185)

Pablo dijo sobre esto:

Colosenses 2,16-23: “Una vez que habéis muerto con Cristo a los elementos del mundo ¿por qué os dejáis imponer prescripciones como si aún vivierais en el mundo? “no tomes, no gustes, no toques”, cosas todas destinadas a perecer con el uso y debidas a preceptos y doctrinas puramente humanos? Tales cosas tienen una apariencia de sabiduría por su piedad afectada, sus mortificaciones y su rigor con el cuerpo; pero sin valor alguno contra la insolencia de la carne.”

De hecho, todas estas interdicciones son invenciones humanas. Jesús les ha denunciado citando al profeta Isaías que decía que ya en su tiempo:

“Por cuanto ese pueblo se me ha allegado con su boca, y me han honrado con sus labios, mientras que su corazón está lejos de mí. En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres.” (Mateo 15,1-9/ Isaías 29,13-14)

Para los que viven según el Espíritu, los ordenamientos jurídicos se cancelan. Pablo dijo:

Hebreos 10,1: “La Ley no puede nunca dar la perfección a los que se acercan de Dios”

Y también:

Colosenses 2, 14-15: “Canceló (el Cristo) la nota de cargo que había contra nosotros, la de las prescripciones con sus cláusulas desfavorables, y la suprimió clavándola en la cruz.”

Toda ropa religiosa y el velo son parte de estos ordenamientos jurídicos cancelados.

Traspasar la ley

Si sólo la fe, el amor y la purificación del corazón cuentan en los ojos de Dios, porque Moisés y Mohammed habrían dado en el Antiguo Testamento y en el Corán una ley o una Charia?

La respuesta fue dada a nosotros por Pablo. La ley era un pedagogo. Debían preparar gradualmente los Judíos a la comprensión espiritual de la purificación, de los sacrificios, del culto, del Templo, de las ropas, etc. Los judíos no podían en la época de Moisés todavía entender estas realidades espirituales. Ya era un gran paso de ofrecer el culto al Dios único y no las multitudes de los ídolos.
Los árabes de la Península Arábiga tenían que pasar por la misma evolución. Por eso, el Corán contiene muchos versículos que imponen una Ley similar a la Ley de Moisés. Aquí también, la Ley debía servir de pedagogo.

Pablo explica claramente el conflicto entre la práctica de la Ley de Moisés, con sus prohibiciones y prescripciones estrechas y la fe en Cristo, que nos da el Espíritu Santo y nos libera:

Gálatas 3,1-29: “…Quiero saber de vosotros una sola cosa: ¿recibisteis el Espíritu por las obras de la ley (de Moisés) o por la fe en la predicación?… El que os otorga, pues, el Espíritu y obra milagros entre vosotros, ¿lo hace porque observáis la Ley o porque tenéis fe en la predicación? Así Abraham creyó en Dios y le fue reputado como justicia. Tened, pues, entendido que los que viven de la fe, ésos son los hijos de Abraham… Y así, antes de que llegara la fe, estábamos encerrados bajo la vigilancia de la ley, en espera de la fe que debía manifestarse. De manera que la ley ha sido nuestro pedagogo hasta Cristo, para ser justificados por la fe. Mas, una vez llegada la fe, ya no estamos bajo el pedagogo. Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. En efecto, todos los bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo: ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.”

El Cristo nos ha liberado entonces de la “maldición de la ley” (Gálatas 3,13).

Aquí hay otros versículos de Pablo que explica esta liberación:

Romanos 10, 4: “… Porque el fin de la ley (mosaica o de toda otra Ley) es Cristo, para justificación de todo creyente…”

Gálatas 2, 16: “…conscientes de que el hombre no se justifica por las obras de la ley sino sólo por la fe en Jesucristo, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús a fin de conseguir la justificación por la fe en Cristo, y no por las obras de la Ley, pues por las obras de la Ley nadie será justificado”.

La evolución de los Judíos desde la adoración de ídolos (ver por ejemplo el episodio del becerro de oro, Éxodo 32, ellos adoraron al becerro de oro, a imitación del toro Apis que era adorado en Egipto) y a través de la adoración del único Dios a través del culto material y la Ley de Moisés, para finalmente llegar con Cristo al concepto espiritual del saludo por la fe y las obras de amor, como se explica por Pablo, esta evolución ha durado siglos. Durante estos siglos muchos profetas fueron enviados por Dios para explicar el concepto espiritual del ayuno, de la circuncisión, del Templo etc. (ver “Mirada de Fe sobre el Corán”, capítulo 3.2; “La búsqueda del significado espiritual del texto”).

Mohammed, por contra, ha dado a los árabes toda la revelación a la vez y de un solo golpe.

Como se explica en “Mirada de Fe sobre el Corán” Capítulo 3.3; “La pedagogía divina en la inspiración”:

“No fue posible de dar a los árabes la plenitud de la luz a la vez, debido a su distancia leja total de la Verdad Divina. Al igual que es imposible para el ojo humano, que fue mucho tiempo en la oscuridad, de abrirse de repente a la luz solar sin ser deslumbrado o ciego, del mismo modo, debemos dar gradualmente la Luz divina a los que permanecen mucho tiempo en la oscuridad.”

Por eso, el Corán contiene elementos de la Ley y elementos de saludo espiritual por la Fe y el Amor.

Mohammed, teniendo en cuenta la mentalidad de su tiempo, también ha dado prescripciones en un significado pedagógico. Fue valido durante algún tiempo.

No podía hablar de repente de la liberación por el Espíritu, y de la purificación del corazón. Nadie en su tiempo no lo habría entendido. En el primer lugar, debía separar los Árabes del culto de los ídolos. Al mismo tiempo, abría el camino a la liberación por el Espíritu hablando por ejemplo de “ropa de la piedad”, de hacer el bien por amor de Dios (Corán II, La Vaca, 177) y del perdón de Dios a los que le aman:

Corán III; La Familia de Imran, 31. “Di: Si amáis a Dios, ¡seguidme! Dios os amará y os perdonará vuestros pecados. Dios es indulgente, misericordioso”.

En el mismo tiempo, el los revela la Justicia de Dios:

Corán XXIV; La Luz: “Ese día, Dios les retribuirá en su justa medida y sabrán que Dios es la Verdad manifiesta.”

Los tiempos nuevos

Hoy, con la apertura del Libro del Apocalipsis y la Revelación de la identidad de la Bestia del Apocalipsis, que inauguran “el Cielo nueva y la Tierra nueva”, Judíos, cristianos y musulmanes están llamados juntos a hacer un paso nuevo hasta la madurez espiritual.

Con la Aparición de la Bestia, el Enemigo anunciado de Dios, cada hombre y cada mujer está llamado (a) a demostrar su amor a Dios, comprometiéndose a la Justicia contra esta Bestia. Es como eso que se hace la elección de los elegidos.

Por eso, el Apocalipsis ha lanzado hoy este grito a todos los corazones puros que han reconocido la Bestia del Apocalipsis: “Sube acá” (Apocalipsis 4,1).

“Sube acá” para identificar la Bestia y lucharla, para entender las profecías en relación a las dos Bestias y sus caídas inminentes.

“Sube acá”, también excediendo las órdenes, los cultos, los rituales, las ropas para llegar al culto espiritual interior por el Amor y la Justicia.

Es a través de comprometernos en contra de la Bestia que nos purificamos interiormente.

Es a través de elevarse a este nivel del Espíritu que llegamos al Banquete de Bodas del Cordero (Apocalipsis 19,9). Este banquete es de alimentarse de la “La Mesa Servida que nos baje del Cielo” (Corán V; La Mesa Servida, 112-115), el Cuerpo y la Sangre de Jesús dados como alimento a todos los corazones puros que habrán creído al Apocalipsis revelado y serán comprometidos contra la Bestia (ver texto (voir texte “El pan de Vida en la Biblia y el Corán”).

Mohammed dijo:

Corán LXXVI; El Hombre, 21: “Vestirán de satén verde y de brocado y llevarán brazaletes de plata. Su Señor les servirá una bebida pura.”

Estas ropas de “satén verde y de brocado” y estos “brazaletes de plata” son símbolos de la riqueza interior de los elegidos. La degustación de una “bebida pura” es la Comunión a la Sangre de Jesús que se echa para nuestra purificación.

Así es como alcanzamos la pureza del corazón…

Mohammed nos revela:

Corán V; La Mesa servida, 119: “Dios dice: Este es un día en que su sinceridad aprovechará a los sinceros. Entre jardines cuyos fluyen arroyos, en los que estarán eternamente, para siempre”. Dios está satisfecho de ellos y ellos lo están de Él. ¡Ése es el éxito grandioso!”

A la Luz de todas las Escrituras Santas, todos estamos llamados en el presente a superar toda forma de culto, ley, prescripciones estrechas para lanzarnos con Jesús de Retorno entre nosotros en el Culto espiritual “en espíritu y en verdad.” “Dios es espíritu, y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad.”, había dicho Jesús (Juan 4,24)

Las prescripciones religiosas están parte del mundo Antiguo que debe desaparecer:

“Y oí una fuerte voz que decía desde el trono: “Esta es la morada de Dios con los hombres. Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo y él Dios – con – ellos, será su Dios. Y enjugará toda lágrima de sus ojos, y no habrá ya muerte ni habrá llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo ha pasado.” Entonces dijo el que está sentado en el trono: “Mira que hago un mundo nuevo”. (Apocalipsis 21,3-5)

El alcohol en el Corán

Muchos musulmanes creen que Dios prohíbe cualquier tipo de alcohol en el Corán. Otros creen que se permite un uso moderado de alcohol.

Que dice la Revelación divina sobre esto?

El profeta Mohammed dijo en el Corán sobre el vino:
Corán II; La Vaca,219: “Te preguntan acerca del vino y del maysir, Di: “Ambos encierran pecado grave y ventajas para los hombres, pero su pecado es mayor que su utilidad”.

La ventaja de la que habla Mohammed es de beber el vino con moderación. Un vaso de vino al día es bueno para la salud.
El “gran pecado” está en el exceso y en la borrachera. Por lo tanto, Mohammed advierte los creyentes contra cualquier exceso de vino. No defiende de tocar al vino cuando se toma con moderación, de manera equilibrada, de otra manera no habría hablado de “ventaja”.

Mohammed dijo también:
Corán IV; Las Mujeres, 43: “¡Creyentes! No os acerquéis del rezo ebrio. Esperad a que estéis en condiciones de saber lo que decís. No vayáis impuros -a no ser que estéis de viaje- hasta que os hayáis lavado.-…

La embriaguez es totalmente incompatible con la oración y la vida espiritual en general. Mohammed advierte los creyentes contra deformaciones similares.
Pablo en su letra a los Corintios hace el mismo. Él condena los cristianos que se reúnan para comer y emborracharse, en lugar de tomar la Cena de Jesús:

“Cuando os reunís, pues, en común, eso ya no es comer la Cena del Señor; porque cada uno come primero su propia cena, y mientras uno pasa hambre, otro se embriaga. ¿No tenéis casas para comer y beber? ¿O es que despreciáis a la Iglesia de Dios y avergonzáis a los que no tienen? ¿Qué voy a deciros? ¿Alabaros? ¡En eso no los alabo!” (1 Corintios 11, 20-22)

Finalmente, Mohammed dijo también sobre el vino:
Corán V; La Mesa Servida, 90-93: “¡Creyentes! El vino, el maysir, las piedras erectas y las flechas no son sino abominación y obra del Demonio. ¡Evitadlo… pues! Quizás,así, prosperéis. El Demonio quiere sólo crear hostilidad y odio entre vosotros valiéndose del vino y del maysir, e impediros que recordéis a Dios y hagáis la oración. ¿Oseas abstendréis, pues?… Quienes creen y obran bien, no pecan en su comida si temen a Dios, creen y obran bien, luego temen a Dios y creen, luego temen a Dios y hacen el bien. Dios ama a quienes hacen el bien.”
Este texto muestra claramente que lo importante no es la elección de una comida o una bebida, sino de creer en Dios y de hacer el bien. De ahí la repetición tres veces de lo que es importante y que merece nuestra atención.

Al mismo tiempo, Mohammed advierte a aquellos que se reunieron en el tiempo para beber, disfrutar en el juego de azar, adorar ídolos y utilizar flechas divinatorias. Se debía estar común en esa época de disfrutar de todas estas prácticas en el mismo tiempo. Mohammed condena firmemente esta práctica diciendo que viene de Satanás y provoca el odio.

Las interdicciones en general son necesarias cuando la gente no tiene ya la madurez psicológica y espiritual para discernir el camino correcto. Este fue el caso de los árabes en la época de Mohammed que vivía en los excesos de alimentos, de bebidas alcohólicas, en los juegos de azar y los defectos de todo tipo.
Del mismo modo en el Antiguo Testamento, los Israelitas todavía inmaduros en su vida espiritual estaban orientados por los prohibidos contenidos en la Ley de Moisés. Como explica Pablo, la ley ha sido un pedagogo:

“De manera que la ley ha sido nuestro pedagogo hasta Cristo, para ser justificados por la fe. Mas, una vez llegada la fe, ya no estamos bajo el pedagogo. Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús” (Gálatas 3,24-26)

Aquí hay algunos textos del Evangelio sobre el vino, ya que el Corán fue dado a los árabes para certificar la Biblia (ver texto “Mirada de Fe sobre el Corán”):

  • En las bodas de Caná, Jesús, a la petición de su Madre, convierte el agua en un “vino bueno” (Juan 2, 1-12). El vino entonces no es malo en sí mismo.
  • Jesús cambia la copa llena de vino en su Sangre (Marcos 14,22-25).
  • Pablo dijo cariñosamente a su hijo espiritual Timoteo: “No bebas ya agua sola. Toma un poco de vino a causa de tu estómago y de tus frecuentes indisposiciones” (1 Timoteo 5,23).

En el Antiguo Testamento también la moderación en el consumo de vino se defiende:

  • “Con el vino no te hagas el valiente, porque a muchos ha perdido el vino…
    Regocijo del corazón y contento del alma es el vino bebido a tiempo y con medida. Amargura del alma, el vino bebido con exceso por provocación o desafío. La embriaguez acrecienta el furor del insensato hasta su caída, disminuye la fuerza y provoca las heridas….” (Eclesiástico 31, 25-31).
  • “Arrogante es el vino, tumultuosa la bebida; quien en ellas se pierde, no llegará a sabio” (Proverbios 20,1)
  • “No mires el vino: ¡Qué buen color tiene! ¡cómo brinca en la copa! ¡qué bien entra! Pero, a la postre, como serpiente muerde, como víbora pica. Tus ojos verán cosas extrañas, y tu corazón hablará sin ton ni son…” (Proverbios 23, 31-35).

En resumen, el vino no es malo en sí mismo. Es el exceso que es un pecado condenable. Sin embargo, el límite no es siempre fácil de discernir. Debemos permanecer vigilantes. El alcohol es un abismo que atrae a muchas almas.
El alcohol que se toma con regularidad en grandes cantidades bajo el pretexto de la relajación después de un día de trabajo, a menudo destruye la comunicación en las familias, y es la causa de muchas frustraciones. Esta allí que la moderación también debe comenzar. El límite es a veces muy sutil. Los hábitos malos se toman rápidamente. Cada uno debe analizarse antes de Dios.

Pablo dijo:

“Que vuestra mesura sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca” (Filipenses 4,5).

Así, la Biblia y el Corán juntos condenan el exceso del vino. El equilibrio y la moderación en todas cosas son esenciales para construir una vida espiritual rica de la Palabra de Dios y de Su Presencia Santa.

Pablo resume diciendo:

“No os embriaguéis con vino, que es causa de libertinaje; llenaos más bien del Espíritu” (Efesios 5,18)