El alma sobrevive después de la muerte del cuerpo. Esta es la enseñanza de la Revelación divina, que incluye los textos siguientes:

Supervivencia del alma

1 Samuel 28,3-19: El alma de Samuel, después de su muerte, habla a Saulo. Algunos sostienen que no es Samuel, pero el demonio que habló con Saúl. Sin embargo, el texto dice que es Samuel. E las predicciones de Samuel se cumplieron, señal de que no era el demonio mentiroso.

Mateo 17,1-8: Moisés y Elías aparecen con Jesús en el Transfiguración. Es cierto que Elías, según la Biblia, no murió: fue llevado al cielo con su cuerpo (2 Reyes 2,1-13), Moisés, él está muerto (Deuteronomio 34,5-7). Entonces el alma de Moisés apareció.

Lucas 16: 19-31: Las almas de Abraham, de Lázaro el pobre y del hombre rico malo existen después de su muerte.

Lucas 23,43: “Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso.”, Jesús dijo al ladrón arrepentido en la cruz.

1 Pedro 3,18-20: El alma de Jesús entre su muerte y resurrección, visita las almas muertas en el pasado para anunciarle su Venida.

Apocalipsis 6,9: Juan ve las almas de los mártires.

Resurrección del cuerpo

Mateo 27,52-53: Los cuerpos de algunos justos resucitan después de la resurrección de Jesús.

Lucas 20,27-39: Jesús dijo a los Saduceos que no creían en la resurrección:
“Al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. No es un Dios de muertos, sino de vivos”. Este texto explica la supervivencia del alma y la resurrección del cuerpo.

Juan 5,28-29: La resurrección de los muertos revelada por Jesús.

Juan 6,54: Jesús dijo: “El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día”.

1 Corintios 15, 12-57: “¿cómo andan diciendo algunos entre vosotros que no hay resurrección de los muertos?..” Pablo explica la resurrección de los cuerpos y condena ellos que no creen en eso.

A pesar de estas confirmaciones bíblicas evidentes sobre la supervivencia del alma después de la muerte y la resurrección del cuerpo, algunos llamados creyentes no le creen. Sus argumentos son una sarta de incoherencia.