Cristo había predicho que la humanidad entera debe ser sometida, antes de su retorno, a una gran prueba, la más dolorosa de todos los tiempos. Su objetivo es sondear el corazón, para la prueba de las intenciones secretas. Pidió a todos vigilar a fin de que esta prueba sutil y dura no les sorprenda de manera improvista:

“Porque habrá entonces gran aflicción, cual no fue desde el principio del mundo hasta ahora, ni será…. (Mateo 24: 21 Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra…. (Lucas 21,34-35).”

A pesar de las advertencias del Mesías, repetidas muchas veces, los hombres se dejan llevar por el libertinaje, la embriaguez, las drogas, los inquietudes de la vida y todo tipo de impiedad. Pablo había predicho:

” Esto también sepas, que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos: Que habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, detractores, desobedientes á los padres, ingratos, sin santidad, Sin afecto, desleales, calumniadores, destemplados, crueles, aborrecedores de lo bueno, Traidores, arrebatados, hinchados, amadores de los deleites más que de Dios; Teniendo apariencia de piedad, mas habiendo negado la eficacia de ella: y á éstos evita” (2 Timoteo 3: 1-5).

Jesús prometió a sus seguidores, aquellos que le serán leales, para protegerlos durante esta dura prueba insidiosa e implacable:

“Si aquellos días no fuesen acortados, ninguna carne sería salva; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados” (Mateo 24,22).

“Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la tentación que ha de venir en todo el mundo, para probar á los que moran en la tierra.” (Apocalipsis 3: 10).

Pablo confirma que Jesús salvará a su pueblo, aquellos que le esperan con amor y fidelidad en esta prueba:

“Cristo a será visto por segunda vez de los que le esperan para salud.” (Hebreos 9: 28).

Estos elegidos están selectos uno por uno, uno por uno, Jesús dijo:

“Oseas digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo juntas: la una será tomada, y la otra dejada. ” (Lucas 17,34-35).

Las señales de esta prueba universal están presentes. Esta prueba es en sí mismo una señal de la próxima venida de Jesús:

“Cuando viereis todas estas cosas, sabed que está cercano, á las puertas…. (Mateo 24: 33)… He aquí, yo estoy a la puerta y llamo…” (Apocalipsis 3: 20).

La señal más evidente es la aparición del Anticristo en Jerusalén.
La prueba universal será seguida por una restauración universal. Bienaventurados los que participan.
(Véase el texto: “Restauración Universal”, “Señales del Regreso de Jesús”, “La Clave para el Apocalipsis.”)